viernes 24 de abril de 2009

Los parientes de Hungría


Cuarto de Gustl.

Gustl: El sábado vamos todos los Eszterházy a tomar el té a la casa de mi abuela Teresa…

Sebastián: ¿Tus primos fuegos van?

Gustl: ¡Todos nena! Vana estar Dios y María Santísima…

Sebastián: ¿Y a qué se debe semejante reunión familiar?

Gustl: Vienen los parientes de Hungría…

Sebastián: ¿Todos?

Gustl: Los de la rama Eszterházy: la tía Erszébeth y el tío Adam, la tía Eva y el tío Miklós, y sus hijos, y maridos mujeres: Lászlo y Mária, Zoltán e Ilona, y Kolos e Ibolika, y de nuestra generación vienen Miklós, Judit, Lucia, Zlatika y Julia…

Sebastián: Herrgott im Himmel! Lo que va a ser eso…

Gustl: No te hagas ilusiones que no estás invitado, al mediodía van almorzar a un recreo en el Tigre, y ahí se toman un barco que los lleva hasta Puerto Madero y de ahí una caravana a Belgrano R…

Sebastián: ¿Y cuál es el problema que yo vaya?

Gustl: ¡No! Va a ser todo muy empalado, se va a hablar en húngaro todo el tiempo, a hablar de parientes lejanos, 27 Eszterházys sentados en la mesa tomando el té, y yo soy el encargado de armar todos los preparativos…

Sebastián: No los veo a Santiago, Ignacio y Gonzalo sentados en la mesa de los Eszterházy…

Gustl: Por mucho que me cueste reconocerlo… Ellos también son Eszterházy…

Sebastián: ¿Y van a hablar en húngaro?

Gustl: Es la idea… ahora, el juego de té, inglés por supuesto, uno de los juegos que la reina Mary le regaló a la princesa Eszterházy Mária Terezia, en 1918, para celebrar el armisticio, no sé cuál va mejor, si el azul y blanco con motivos florales, o el rosa con motivos campestres…

Sebastián: ¡Ay, mariquette! Cómo se nota que tenés preocupaciones de puto, un chongo estarían preocupado por cómo sale River-Boca, o lavar el auto para salir a la noche con una minita que no se va a coger porque es un chongo bobo, vos no osos chongo, pero sos bobo… ¿Acaso no sabés que un auténtico té inglés, va con porcelana azul pálido y blanco con motivos florales, te lo tengo que decir yo que soy descendiente directo de la reina Victoria? ¡Carajo, mierda!

Gustl: Ya lo sé, Monique, el tema es que se perdieron y se rompieron algunas piezas del juego de té azul… Ay son tantas preocupaciones… Los blends…

Sebastián: Yo creo que tenés que poner blends frutales y florales.

Gustl: ¡Ay no Sebastienette! Algo bien clásico, rancio y elegante, Twinings…

Sebastián: ¡Gustline, ma chérie, Eso es obvio! El té de la gente bien siempre es Twinings…

Gustl: ¡Ya lo sé pelotuda! El tema es que quiero que haya blends tradicionales, Prince of Wales…

Sebastián: ¡Ay no Raquel! Ese no me gusta, es muy áspero, el que más me gusta a mí es el Lady Grey…

Gustl: Señor: No sé que ví de atractivo en vos…

Sebastián: ¡Dejá prejuicios machistas de lado monette! Yo te lo resuelvo: Lady Grey para las damas, tu primo Tomasito y vos, Earl Grey para tu tío Jorge, Prince of Wales para algún viejo amargo, English Breakfast para los caballeros jóvenes, y alguno frutal y otro floral, por si alguna damisela quiere repetir. Podés poner escarambujo, naranja y canela, jazmín, rosa y caléndula…

Gustl: ¿Y los scones, dónde los encargo, los cucumber sándwiches, las cookies, Los Kuchen, los puddings, la Sachertorte, el Flaumenkuchen, la Linzertorte, el Banana Bread, y lo más importante de todo: la Dobostorte…

Sebastián: ¡LaViegener nena!

Gustl: ¿Te parece?

Sebastián: Of course!

Gustl: ¿Y los bombones y las trufas? ¿El viejo oso?

Sebastián: Sí, El viejo oso está perfecto…

Gustl: ¿Y la servidumbre?

Sebastián: ¡Librea rigurosa!

Gustl: ¿La música? Yo había pensado en algo de Mozart…

Sebastián: La colección completa Mozart-Klemperer, ¡Es ideal!

Gustl: ¡Ay gracias mona!, te merecés un besito, me armaste el happening… además es justo lo que dura…

Sebastián: ¿Es de cuatro a?
Gustl: Nueve, a las diez se arman las mesas de bridge, a las doce yo canto Lieder de Schubert con Tomasito al piano, y a la una se sirve la cena, los mejores platos de la cocina húngara… y a las cuatro, el espectáculo de fuegos artificiales en el jardín…

Sebastián: Gustlein, te sugiero los conciertos para piano y orquesta de Beethoven por Zimerman y Bernstein durante el Bridge, y para la cena, la serenata “Gran Partita” y la “Eine Kleine Nachtmusik”… ¡Qué ganas me da de quedarme como lacayo para mirar lo que va a ser eso…

Gustl: y reírte de lo patéticos que son mis primos…

Sebastián: A ellos es a quien quiero ver…

Gustl: ¡Andá a cagar!

Sebastián: No, mi Agustincito lindo, chiquito con eso ojitos verdecitos…

Gustl: ¡Callate! Estás en capilla…

Sebastián: Dale, Gustl, no seas malo conmigo, vamos a dormir juntitos escuchando Mozart… ¿Me querés?

Gustl: Ahora no.

Sebastián: caro objeto del bien mío, si tu no me amas moriré…

Gustl: Sos lustig…

Sebastián: ¿Ahora me querés?

Gustl: ¿No vas a mirara mis primos?

Sebastian: Estos ojos que rigen tres grandes ducados, dieciséis ducados, tres principados y un señorío, sólo te miran a vos, esmeraldas en leche…

Gustl: No me gusta tu metáfora, gotas del Mar Báltico, en cabeza de león…

Sebastián: ¿Vamos a la cama?

Gustl: Vamos…



Manuel Lamas, 24 de abril de 2009

domingo 5 de abril de 2009

El concierto de la Filarmónica


Sala de conciertos e la Filarmónica de Berlín, el maestro Christian Thielemann, dirigirá las oberturas “Hebridas” de Mendelssohn y “Corsario” de Berlioz. Luego del intervalo, en la segunda parte del concierto, dirigirá la Sinfonía “Fantástica” de Berlioz. Tomás Reining, Wilhelm Fassbaender y Benedicto, ocupan sus lugares que han conseguido a 10 euros. Luego de la primera parte del concierto, entre aplausos y vítores, los tres van a al hall, donde toman un refrigerio.

Tomás: Me gustó el estilo cuidado y “karajaniano” de cómo dirigió Mendelssohn, Berlioz parece no ser lo más suyo, veremos qué tal hace la Fantástica… (entre la gente divisa a alguien conocido) Ben (sobresaltado) ¿Ves aquél chico de allá?

Benedicto: Sí, ¿Qué tiene?

Tomás: Es Sebastián Fagoaga Larreta, el chico de Belgrano del que te hablé la otra noche en casa, nunca imaginé encontrármelo acá… ¡Vení que te lo presento!

Benedicto: ¡Ni se te ocurra! Ya te dije rotundamente que no…

Tomás: Yo lo voy a saludar…

Benedicto: ¿Estás loco? Ni lo conocés…

Tomás: ¡Dale! ¡No seas idiota! (Tomás se acerca al joven que está junto a dos chicas y le habla en alemán) “Disculpame ¿Hablás español?”

Sebastián: Sí, ¿Nos conocemos?

Tomás: Indirectamente, soy argentino, me llamo Tomás Reining, en Argentina vivía en Martínez, antes vivía en Olivos. Mis primos Santiago e Ignacio Feliú Resúa, jugaban con vos en el CASI, también te conocen amigos y ex compañeros míos, Tomás Lassini, Mariano Agosti, Gonzalo von Carolsfeld, conozco a tu padre, Gonzalo, y a tu madre Amalia. Mi tío, Willie Rossi, fue compañero de tu padre, y mi tía, Pilar Feliú Resúa, fue compañera de tu madre…

Sebastián: ¡Sí, los conozco a todos! ¡Qué loco! No sé cómo me reconociste, pero me alegra haber encontrado alguien conocido, acá, tan lejos de nuestra tierra…

Tomás: Te tengo en el Facebook, después buscame, mi nombre es Tomás Reining…

Sebastián: Ok, te voy a buscar…

Tomás: Aquél chico que está allá es mi amigo Benedicto, él es de Belgrano y vino a pasar un tiempo a Berlín conmigo y mi amigo con el que estoy viviendo, no lo encuentro ahora…

Sebastián: Ah, buenísimo, (señalando a las chicas) Ellas son mis amigas: Jimena, de Corrientes, y Paula, de Brasil. (Tomás Reining las saluda),

Tomás: Vengan a saludar a mi amigo (caminan hasta donde está Benedicto, que permanece reacio) Tomás, él es mi amigo Benedicto, Ben, él es Tomás, amigo de la familia.

Sebastián: ¡Un gusto, Benedicto!

Benedicto: (incómodo) El gusto es mío…

Tomás: (A Sebastián) ¿Y te gusta la música clásica?

Sebastián: Escucho de todo, pero vinimos por Jimena, que es violinista…

Tomás: ¿Y qué les está pareciendo el concierto en general?

Jimena: Estuvo muy buena la primera parte, ahora viene el plato fuerte…

Tomás: Lo mismo digo, ¿No Ben?

Benedicto: Ajá.

Sebastián: ¿Y dónde están ustedes acá en Berlín?

Tomás: Mi pareja y yo, tenemos una casita en Wannsee.

Sebastián: Ah, estás viviendo acá, yo estoy en un albergue cerca de Tiergarten. Me gustaría quedarme por acá, no sé si exactamente en Alemania, a lo mejor Francia o España…

Tomás: Euskadi o Navarra…

Sebastián: ¿Cómo sabés?

Tomás: ¡Por Dios! Tu padre es fanático nacionalista vasco…

Sebastián: Veo que lo conocés bien…

Tomás: ¡Es un genio don Gonzalo!

Sebastián: ¿De dónde lo conocés?

Tomás: (baja la voz) del grupo de Irmgard Bergner…

Sebastián: Ah, vos… (Tomás asiente con la cabeza) Y él (señalando con la cabeza a Benedicto, Tomás hace un gesto afirmativo)… Bueno, tu nombre era…

Tomás: Tomás, Tomás Reining…

Sebastián: Bueno, te dejo mi dirección de Email, arreglemos para encontrarnos en algún momento…

Tomás: ¡Dale! Sería una idea excelente…

Sebastián: Bueno, ¡Suerte che!, nos estamos viendo, ¡Suerte Benedicto! (todos se saludan y se separan en el camino de regreso a las butacas)

Benedicto: No me interesa hacer amistad con este pibe…

Tomás: ¿Pero no te pareció copadísimo?

Benedicto: Pero no lo conozco, y vos tampoco lo conocés.

(Llegan a sus butacas, se sientan junto a Wilhelm)

Tomás: Tenés que arriesgar Ben, ¿Vas a quedarte toda tu vida en Buenos Aires haciendo nada? Hay que dar el gran salto, cuesta, a mí me costó años, Vos podés hacerlo, en mi caso era el fantasma de mi madre muerta, en tu caso, es la imagen omnipresente de tu madre viva ¡Vos tenés que venirte a Europa Ben!

Benedicto: No es tan fácil Tomás, ya es un gran logro que me haya animado a tomar un avión y venir hasta acá… Voy de a poco…

Tomás: Pero se nos pasa la vida y no hacemos nada Benedicto, vos tenés mucho potencial ¿Qué hacés anulado allá? Yo te quiero ver feliz, haciendo lo que te gusta, y con una persona que te quiera…

(Se anuncia en alemán y en inglés, que va a empezar la Fantástica, aparecen los músicos, el director, la gente aplaude y empieza la sinfonía que dura alrededor de una hora, al acabar los tres jóvenes salen de la sala de concierto comentando la obra, hasta que vuelven a cruzarse con Sebastián Fagoaga Larreta y sus amigas, se saludan cordialmente, Wilhelm y Tomás Reining, se dirigen a la esquina, Benedicto se queda unos pasos atrás)

Benedicto: (a Sebastián) ¡Ey! ¿Tu nombre era?

Sebastián: Sebastián, el tuyo Benedicto, ¿No?

Benedicto: Sí, te acordaste de una…

Sebastián: Es un nombre difícil de olvidar

(pequeña pausa)

Benedicto: Te paso mi celular y mi Mail.

Sebastián: ¡Dale! Yo te paso el mío…

Benedicto: ¿Te gusta la paella?

Sebastián: Sí, ¡Me encanta!

Benedicto: Yo la hago muy rica, arreglamos, y una noche te venís a comer a la casa de Tomi en Wannsee ¿Te gustaría?

Sebastián: Sí, buenísimo…

Benedicto: Bueno che, me voy que mis amigos se van a ir y me voy a quedar solo…

Sebastián: Dale, nos estamos viendo: ¡Buena suerte!

(Se saludan con un beso en la mejilla, y Benedicto camina hacia la esquina con paso acelerado y sonriente)


Manuel Lamas, 5 de abril de 2009

La escena del retrato


Una noche de primavera en la cocina de la casa de Tomás Reining y Wilhelm Fassbaender en Wannsee, Wilhelm está durmiendo y Benedicto y Tomás están hablando en castellano mientras toman café y escuchan Tristán e Isolda dirigido por Fritz Reiner con Kirsten Flagstad y Lauritz Melchior…

Tomás: (sirviendo el café en dos tazas y agregandole leche, crema y canela) No creo que ningún kelper, que tiene el 96% de las necesidades básicas cubiertas, y bastante más, le interese ser ciudadanos de un país con instituciones y una clase política como la nuestra, y que además, culturalmente, sólo la liga que somos occidente y tenemos una supuesta mayoría de blancos.

Benedicto: ¿Y eso qué importa? los kelpers son sólo 2000 personas o sea, que ocuparían un par de manzanas en departamentos de Londres ellos no son un pueblo no tienen derecho a la autodeterminación.

Tomás: ¿Imaginás a un millón de correntinos, santiagueños, chaqueños, formoseños, salteños, jujeños, catamarqueños, riojanos y tucumanos ahí?

Benedicto: ¿Y cual sería el drama con eso?

Tomás: Imaginate 50 años del archipiélago con esa composición étnica...

Benedicto: Ademas... En Tierra del Fuego hay solo 60.000 habitantes, y la mayoria son provincianos, y son muy civilizados y estan llenos de guita.

Tomás: Yo estuve en Tierra del Fuego, y es verdad que tienen el nivel de vida más alto de la república, y hay mucha gente del NOA, del NEA y de Chile, pero no son ellos quienes le dan el alto nivel de vida a Tierra del Fuego.

Benedicto: Bueno lo mismo puede pasar en las Malvinas.

Tomás: Pero los que hicieron que Tierra del Fuego sea una Gales austral, fueron los ingleses, holandeses y franceses, junto con familias tradicionales criollas de origen castellano-vasco.

Benedicto: No se si es tan cierto de todos modos ¿Por que las islas, que son argentinas, deberían ser algo diferente del resto del país?

Tomás: Sería excelente que tuviésemos soberanía reconocida internacionalmente sobre las islas. Pero la guerra no es la manera, y menos aún contra la OTAN.

Benedicto: eso es lo que dije

Tomás: Ya lo sé. La guerra del 82, sólo embarró el terreno, y logró que todo aquél que reclame la soberanía por la vía diplomática, sea tildado de fascista. Me retracto. No sólo embarró el terreno Eso es lo menos malo que logró. El costo más alto fue la muerte de tantos jóvenes.

Benedicto: ajá

Tomás: (Cambiando de tema) Ben, tengo algo para mostrarte, muestra en su notebook la foto de un chico rubio de pelo lacio y ojos azules, muy guapo, con una hermosa sonrisa que deja ver una dentadura perfecta (pausa) ¿Comés?

Benedicto: ¿Quién es?

Tomás: Hijo de padre de grupo de alemana de buen pasar...

Benedicto: ¿Hijo de quién, edad, de dónde?

Tomás: Hijo de don Gonzalo María Fagoaga y doña Amalia Larreta de Fagoaga, 27 años, Belgrano, ex rugbier CASI, está viviendo en Berlín, haciendo una pasantía de Economía Internacional en la Universidad de Kladow...

Benedicto: Muy bien llevados los 27 años, parece de menos. Pero se me hace que es Una marica perdida…

Tomás: ¿Y eso por qué?

Benedicto: Porque parece que se pasa la planchita, y eso sólo lo haría una mujer, o una maricona empedernida y perdida, reconozco que puedo errar (pausa) ¿cómo se llama?

Tomás: Sebastián Fagoaga Larreta

Benedicto: ¿Lo conocés en persona?

Tomás: No. Pero nuestras familias se conocen por varios lados. Y varios ex compañeros míos lo conocen. Me han dicho que es muy devoto y es fácil verlo en Misa.

Benedicto: ¿Es gay?

Tomás: Naturalmente...

Benedicto: ¿Tiene novio?

Tomás: Tenía.

Benedicto: ¿Está en el placard o fuera?

Tomás: Si el padre va al grupo de Irmgard...

Benedicto: ¿Qué importa eso? ¿Acaso no van muchos que cuentan de lo difícil que es que sus hijos no se acepten a si mismos?

Tomás: No es el caso de don Sebastián Es tan gay como euskera: 50% del País Vasco Español y 50% de la Navarra Francesa...que por si todo lo que te conté fuera poco, debe su nombre al Santo Mártir que le da nombre a la ciudad de origen de la ilustrísima familia de su padre... Benedicto... yo logré superar mis fantasmas, me vine a vivior a Alemania y soy feliz en la medida de mis posibilidades con Wilhalm... Un boccato di cardenale así se encuentra una vez por lustro con suerte... Te lo estoy regalando con moño...

Benedicto: ¿Quién? no te comprendo.

Tomás: Benedicto; Gay, ex rugbier, rubio, de ojos azules, ABC1, católico practicante, 100% vasco, y su nombre lo debe al Santo Patrono de una ilustre familia de Donostia... Que por si eso fuera poco, es el santo más sexy de todos…

Benedicto: ¿Y con eso qué?

Tomás: ¿Preferís un negro de Paraguaybaires?

Benedicto: A ver… Ya reconocí las cualidades del pibe ¿No estás conforme? Te dije que es lindo y tiene muy bien llevados sus 27 años, al parecer de menos

Tomás: Don Ottavio siempre ponderó las virtudes viriles de los inmigrantes de Euskadi, que había muchos en su época... (Benedico se ríe)

Tomás: Además... Mirá esa sonrisa, ese "Joie de vivre", una foto lo transmite, ves la foto y te dice "soy un pendejo re copado y la vamos a pasar bárbaro" Por otro lado, ya es hora de que sientes cabeza, vos bien sabrás que hay un proverbio que dice que sólo Dios tiene derecho a la soledad...

Benedicto: No entiendo a qué vas que tiene que ver ese pibe conmigo y mi soledad.

Tomás: Sos un buen pibe. Completamente loco de remate, pero cultísimo, copado y buena persona. Me gustaría mucho verte feliz en pareja con un chico que te merezca. Y Sebastián Fagoaga Larreta, me parece el candidato ideal. Por otro lado, tenés que dejar la Argentina y tu vida allá atrás, despegar, vos tenés mucho potencial, Benedicto...

Benedicto: (Se ríe estrepitosamente) Loas sean dadas a tus cometarios y tus buenas intenciones pero ese pibe y yo no nos conocemos, así que eso que decís esta bien lejos de ser posible.

Tomás: Bueno, si me avisás, empiezo a mover influencias... Pero tenés que apurarte... Comprenderás que hay muchísima demanda.

Benedicto: Bueno, un "premio mayor" tan grande sólo es merecido para quien lo vaya a buscar y ponga su empeño en tal empresa. Y nada más alejado de mi modo de hacer las cosas. Por otra parte, cuando decías "te lo estoy regalando",ahora comprendo, delirabas: porque no podés regalar lo que antes no sea tuyo…

Tomás: No me subestimes Benedicto, detrás de mi complicadísima personalidad y la historia sin fin de los fantasmas de mi madre, se esconde alguien más inteligente de lo que crees...

Bendicto: Tomás... sabés que no te subestimo. Pero si el pibe no es tuyo, no podés regalarlo…

Tomás: Le regalé Sebastián Dessaix a dos...

Benedicto: ¿Cómo es eso?

Tomás: Imaginate si no puedo regalarte un Sebastián a vos...

Benedicto: Claro, a Rubiofuego...

Tomás: Y a Rodrigo Martínez Alzaga… Al único Sebastián que no regalo es a mi gato.

Benedicto: (Se ríe) Vos venís a ser como esas duquesas gordinflonas y podridas en guita, parientas de media Europa y miembro (aunque tal vez remoto) de casi todas las casas reales. Que eran las encargadas de armar los matrimonios arreglados de toda la prole de los reyes… (pausa) Las que se juntaban entre ellas a tomar en té y decían: "a Maria Antoinette de Habsburgo-Lorena, por su personalidad, alcurnia, estilo, carácter, ademas de conveniencias políticas, la podemos casar con Monsegnieur Le Dauphin, dom Louis August de Bourbon-Orléans et Saxónie…

Tomás: Pero yo no doy Sofías Federicas, ni Sofías Doroteas, ni Estanislaos Augustos de
Hannover o Sajonia ochenta mil, yo doy Sebastianes de Donostia, de la Navarra Francesa,
del cantón francés, del cantón alemán, de Irlanda, de Toscana, de Abruzzo y del Volga...

Benedicto: Ajá, la idea era la comparación. Nuevamente agradezco tus pensamientos, pero seguro le encontrarán más utilidad alguno de tus otros amigos, más interesados en noviar, que este humilde servidor, y hasta tal vez más dignos de tales distinciones. (cambiando de tema) Te recomiendo un libro que estoy leyendo que es magnífico por donde se lo mire: "La Rebelión de las Masas" de José Ortega y Gasset.

(Tomás Reining mirá a Benedicto de soslayo, hace rato que terminaron el café, el primer acto del Tristán está llegando a su fin)


Manuel Lamas, Buenos Aires, 5 de abril de 2009

viernes 27 de marzo de 2009

Excursión a la Garganta del Diablo


Después de caminar entre selva y saltos de agua, por pasarelas, el paseo inferior y el superior, hacer un alto para almorzar, hay que tomar el trencito que lleva a la estación “Garganta del Diablo”, el clima es caluroso y muy húmedo, como si fuera un baño turco, y la sensación es de descongestión nasal. Una vez que el tren arriba, ahí hay que caminar aproximadamente un kilómetro por pasarelas que van graciosamente como una culebra entre riachos e islas, hasta que se llega a lo más grande, lo más magnífico y majestuoso, el tercer salto de agua más grande del mundo, y el segundo en importancia. Lo que se experimenta ahí, es difícil de explicar con palabras. La fuerza inconmensurable de millones de litros de agua de río… es uno de los pocos lugares del mundo, donde la energía hidráulica no adulterada por la mano del hombre, produce al ser humano, y también a todo ente, ya sea animal, vegetal, o mineral, una modificación integral del estado físico, que repercute sobre el estado de ánimo. Una gran nube de vapor fresco, aminora el intenso calor de la selva a los rayos del sol, que forman un precioso arco iris, que ornamenta el espectáculo; y al asomarse a la baranda, se siente una pulsión inigualable. Lo más feo que tiene la excursión, es que hay que volver.

Manuel Lamas, 27 de marzo de 2009

jueves 26 de marzo de 2009

La Fantástica


Sala común del albergue Jules Ferry en París, después de haber pasado el día en Versalles, Sebastián von Schloss, Gustl y la Bastion, están comiendo sándwiches de fiambre y queso con Coca Cola y papas fritas en el hostel, mientras suena en un equipo de música, la Sinfonía Fantástica de Berlioz, dirigida por Rafael Kubelik, en una edición Aguilar del diario La Nación.


Sebastián: (A Gustl y la Bastion) Una vez en su vida, tuvo razón el puto reprimido, malparido de la Argerich… En recomendarme la Fantástica de Berlioz…

Gustl: Ideal para escuchar en París con todo este “eyecandy” ¿Tenía razón o no mein scönes Bastien?

Sebastián: ¡Claro que sí! Ach, mein Gott! ¡Qué orgasmo musical el franchute este!

Gustl: ¿Cuál, cuál?

Sebastián: ¡Estúpida! Musical dije, ¿Cuál va a ser? Ay, me siento doña Eugenia de Montijo…

Gustl: Así de golfa sos, Schlampe!

Sebastián: O ja! Mir gefällt es sehr viel! Y más aún por el maestro Kubelik, que era de la Chequía, ¡Qué lindos modelos porno hay en la Chequía!

La Bastion: ¡Cuack!

Sebastián: ¡Pelotuda semi analfabeta, No sé para qué te trajimos, bruta y simplona como sos, hubiera sido mejor para vos ir a Disney…

La Bastion: Cri cri..

Sebastián: Vés Gustl, es un bichito, lo único que sabe hacer son ruiditos…

La Bastion: ¡Es que sos re freak Sebastián, vos y las cosas raras que hablás, me das miedo!

Gustl: Haya paz, chicas, haya paz, que me siento mal… Yo te perdono Sebastián Arnoux que nos hayas robado al chongo del avión, no nos quieras dar su paradero, y el otro día no hayas venido a Fontainebleau, para quedarte acá haciendo desgustaciones en los baños del hostel…

La Bastion: ¡Cualquiera! No fui porque me dolía la panza, me extraña de vos Agustín…

Gustl: Va con onda Sebastián Arnoux, yo no soy cómo esta (señala a Sebastián von Schloss)

La Bastion: ¡Todo bien!

Gustl: ¡El baile de la Fantástica! ¡Qué homosexualismo!

Sebastián: (A la Bastión) ¿Y a ella no le decís nada? (refieriéndose a Gustl)

La Bastion: El no es oligofrénico como vos.

Gustl: ¡Haya paz chicas por favor! ¡Yo no soy sensible, yo soy hipersensible!

(Se acerca una muchacha alta rubia, con cuerpo de modelo)

Bridget: Hej! Can I take a bear with you?

Gustl: (a la defensiva) Entschuldigung?

Bridget: German?

Gustl: (contrariado) Servus! Ich heiße Augustin und komm’ aus Österreich…

Sebastián: Don’t take care, mademoiselle, my friend is Austrian and Hungarian, but don’t fells well. I’m German, and he (mostrando a la Bastion) is Argentine. We all live in Buenos Aires…

Bridget: (sensual, sentándose junto a Gustl), Ok, my name’s Bridget, I’m Sweddish.

Sebastián: Gustl and I were several times in Sweden, are you from Stockholm?

Bridget: Yes… Who’s Gustl?

Sebastián: He!

Bridget: Nice name Gustl!

Gustl: (parco) My name’s Augustin, but the people tells me Gustl as a familiar.

Bridget: That’s great! If you want, we could go for a walk soon.

Gustl: I’m sorry, mademoiselle Brigitte, I’m not intersested.

Bridget: Are you gay?

Gustl: Of course!

Bridget: It’s Amazing! I love gays, I find you really sexy…

Gustl: I’m so sorry mademoiselle, I do not want to be agressive, but I would have to ask you that leave us allone.

Bridget: Ok, as you want… Jens, Niels, come with me (Dos rubios, altos y muy bien parecidos se acercan a Bridget).

Gustl: Wait, wait, wait, wait, wait! Are them with you?

Bridget: Yes, of course!

Gustl: How much? I can pay that you want…

Bridget: (En posición provocadora) I wanna you pay me with your body.

Gustl: Go to hell, dirty bitch!

Sebastián: Wait a moment! (A Gustl!) Nena, mirá lo que son, es por el bien de los dos (señala con los ojos a la Bastion) Y de esta subnormala también…

Gustl: (determinante) ¡Antes muerta!

Jens: (se acerca a la Bastion) ¿What’s your name?

La Bastion: Sebastián, and yours?

Jens: Jens.

La Bastion: Are you gay?

Jens: Open minded…

La Bastion: Cool! And he? (señalandoa Niels)

Jens: He’s my friend…

La Bastion: His name?

Jens: Niels…

La Bastion: Open minded too?

Jens: Ja… Sebastian, come with us to go for a walk…

La Bastion: I’d like it… (a Sebastián von Schloss y Gustl) ¡Los veo chicos! (se van los tres)



Manuel Lamas, 26, de marzo de 2009

Encuentro entre Benedicto y Tomás Reining


-Benedicto

-Tomás Reining

-Wilhelm Fassbaender


La acción transcurre en el jardín de la casa que Tomás Reining y Wilhelm Fassbaender han comprado en Wannsee, es sencilla pero muy encantadora, y con un bellísimo jardín. Es un domingo de junio a las 8 de la noche, no se ha puesto el sol, Tomás está haciendo un asado al estilo argentino, está descalzo, lleva bermudas y una remera celeste, Wilhelm lleva bermudas y está sin remera, y Benedicto, el amigo de Tomás que los ha ido a visitar por un mes, lleva una bermuda floreada y una remera azul que dice British Airways, que compró en el aeropuerto de Londres, hace tres días, cuando iba camino a Berlín.

Tomás: (A Benedicto en alemán) A mí me parece que deberías venirte y probar suerte acá, manejás el idioma, te gusta este país, sos muy hábil en lo tuyo, la crítica que hiciste de La Fanciulla que fuimos a ver ayer en la Deutsche Oper, satisfizo a todos los melómanos berlineses de nuestro ámbito. Y creo que Wilhelm tiene razón, deberías escribirla, tu alemán es mejor que el de muchos alemanes, nosotros podemos ayudarte a publicarla en algunos magazines o web-magazines, así te harías conocido acá.

Benedicto: Me cuesta dar ese salto, no sé, en Argentina tengo todo, no me veo viviendo lejos de donde viví siempre, de mis afectos, de mi familia… Además, no tengo papeles, estaría acá como ilegal, y en la primera de cambio, me deportan…

Tomás: (Removiendo el carbón, dando vuelta la carne y los chorizos)Te conozco desde que somos re chicos, fuimos compañeros de colegio, siempre te fascinó la cultura centroeuropea, tu lugar está acá, no en la Argentina. Y en cuanto a los papeles, tus cuatro abuelos son españoles, basta con que tus padres se hagan ciudadanos, para que te pasen la ciudadanía a vos, y serías ciudadano de la Unión Europea, y dejarías de ser un ilegal acá.

Benedicto: Bueno, no me presiones Tomás, tiempo al tiempo, yo quiero afianzarme, estar ducho en actuación, teatro, canto, dramaturgia, y dirección escénica, y veré qué puedo hacer en la Argentina, y si me va mal, es probable que me venga a Alemania.

Tomás: (interrumpiendo) A ver quién quiere sándwich de chorizo; les da a Benedicto y a Wilhelm (pausa, retoma el tema anterior) Las cosas no se piensan tanto Benedicto. Yo estuve años y años perdiendo el tiempo en la Argentina, hasta que me decidí a dar el gran salto, si me quedaba allá iba a ser infeliz toda mi vida, acá se valora lo que hago, acá tenés lugar en nuestra casa, hasta que encuentres un lugar.

Benedicto: No es tan así, allá yo tengo todo, acá no tengo nada, mis afectos están allá.

Tomás: (mientras pone dos provoletas en la parrilla) Lo mismo creía yo, pero era mentira, mi verdadero afecto estaba acá, lo supe desde el viaje que hice a los 21 y conocí a Wilhelm, y ahora los dos vivimos en una casa re linda en Wannsee, que es propiedad de los dos, y hacemos lo que nos gusta.

Benedicto: Bueno Tomás, para mí no es tan fácil… Vos lo sabés muy bien, porque a vos también te pasó.

Wilhelm: (transpitado, tomando una botellita de Pilsen) Tomás, tenés que ser más compresivo con tu amigo, vos estuviste 4 años indeciso ¿Y qué te ataba Tomás? ¿Qué tenías para perder?

-Tomás no responde-

Wilhelm: (se pone una remera que dice “Golden West”) Vos decías que era esto, y esto otro… (pausa) era el fantasma de tu madre, que muerta hacía ya más de 7 añoso, no te dejaba moverte, te ataba a la casa de tu abuela en su casa de lujo. No presiones a tu amigo Tomás, él más que nadie conoce sus tiempos, y haber hecho este viaje, ya es un gran paso.

(Pausa general)

Wilhelm: (a Tomás) Ayudame a poner la mesa y a servir las cosas., mucho no entiendo yo de la “provoleta” y el “bife de chorizo”

(Ponen la mesa, entre Wilhelm y Tomás sirven)

Benedicto: (a Tomás, comiendo provoleta con pan y aceite de oliva) Bueno, por lo menos te voy a hacer caso y voy a escribir la crítica de La Fanciulla en alemán, y dársela a ustedes para que la publiquen…

Wilhelm: Nosotros no la vamos a publicar, te vamos a dar una mano…

Tomás: (A Benedicto) ¿Ensalada mixta, o ensalada de papa?




Manuel Lamas, Buenos Aires, 26 de marzo de 2009

Un regalo del cielo


Personajes:

- Friedrich Sebastian Wilhelm Thomas Gottlieb August von Schloss-Hohenzollern und zu Sachsen-Coburg-Gotha (Sebastián).

- Augustin Maria Ferdinand Franz Joseph Xaver Otto Karl von Reichenau-Esterházy et Ferenczy-Andrassy von Patáky (Gustl).

- Sebastián Arnoux O’Farrell (La Bastion).

- Frédéric.

- Azafata.


(Luego de despachar el equipaje en el están de Air France del espigón internacional del aeropuerto de Ezeiza, pasar por migraciones y por el Free Shop, donde compran perfumes, chocolates y una botella de Scotch, Sebastián, Gustl y la Bastion, esperan 15 minutos, hasta que se anuncia por altavoz, primero en castellano, y luego en inglés, que los pasajeros del vuelo 5277 de Air France, con destino a París, pueden embarcar. Se acercan a la puerta correspondiente, pasan por la manga, y llegan hasta la puerta del Boeing 777 que los llevará a la “Ciudad Luz”, donde el jefe de cabina, un muchacho pelirrojo, de unos 30 años, les da la bienvenida a bordo en un precario español, los tres jóvenes atraviesan la primera clase, luego la Business, y finalmente llegan al “gallinero”, también llamado clase turista o económica, donde durante trece horas tendrán que estar apretujados casi sin poder reclinarse y comiendo una cosa recalentada que pretende obtener el título de comida, y teniendo como único consuelo, una diminuta pantalla de plasma, donde podrán elegir ver una docena de películas, dibujos animados, video juegos, el clima y la ubicación del avión, y algo de música funcional para nada interesante. Llegan a la fila 19, sus asientos son los tres al lado izquierdo del pasillo izquierdo.)

Sebastián: ¿Dónde querés sentarte vos Gustl: ventanilla, centro o pasillo?

Gustl: Me da igual.

La Bastion: A mí también me da lo mismo.

Sebastián: Bueno, andá vos Gustl a la ventanilla, así mirás, y podemos toquetearnos y éste (señala a la Bastion) nos tapa.

La Bastion: Por mí mejor, así es más fácil salir para ir al baño.

(Sacan de sus mochilas, sus notebooks, y Sebastián saca un mazo de naipes franceses, luego de esto, las acomodan en los compartimentos superiores y finalmente ocupan cada uno su asiento.)

Sebastián: (despliega la mesita del asiento de adelante y apoya el mazo) El avión va a tardar más de media hora en despegar, nos da tiempo a jugar un partido de Carioca…

Gustl: El avión no es lo más cómodo que hay para jugar a las cartas…

Sebastián: ustedes quisieron hacer el viaje a lo gasolero, si era por mí, iba en primera, ahora se callan y se joden.

Gustl: Cuando tengas el eyecandy en las habitaciones séxtuples de los hostels, no vas a querer volver más a las suites imperiales…

Sebastián: Eso espero… Abran sus mesitas y pónganse de forma lo más diagonal a mí posible, Bastion, ¿Te acordás como es? La primera mano son dos piernas, la segunda es una pierna y una escalera, la tercera son dos escaleras, la cuarta son tres piernas, la quinta son dos piernas y una escalera, la sexta son dos escaleras y una pierna, y la séptima son tres escaleras… (Sebastián mezcla las cartas, Agustín corta el mazo, y Sebastián reparte seis cartas a cada uno, que se acomodan en la mano, las ordenan de menor a mayor, por palo y por juego.)

Gustl: ¡Mmm! Qué puquiría di mierda…

La Bastion: Bueno, si vamos a hablar…

Gustl: Ah no chiquita, ¡Así no! ¡Así yo no! Encima que me toca un juego de mierda, no puedo hablar ¿Pero estamos todos locos?

Sebastián: No le hagas caso Gustlein, está fula, porque está sin el macho…

La Bastion: ¡Cualquiera! Rodri no tenía plata para venir, podemos separarnos un mes y medio y no me voy a morir…

Sebastián: Le pudiste haber pagado el viaje vos, que sos una suiza de buen pasar que vive en la Horqueta… (mira su juego) “Herrgott im Himmel!” Me hace falta una sola carta y me voy…

La Bastion: Yo no soy el Banco Santander…

Gustl: Tengo dos noticias para darte Sebastián Arnoux, una buena y una mala, la buena es que ni vas a pensar en tu marido, porque en los hostels de Francia, Alemania y el Benelux, uno deleita la vista como no lo hace ni ante el glaciar Perito Moreno, motivo por el cual insití en hacer el viaje de esta manera y no a lo “alta aristocracia”. La mala es que me voy (muestra sus dos piernas, una de reinas, y la otra de nueves.) Quinientos puntos por irme de una, ¿Tienen para anotar? (pausa) dejen, yo tengo (se anota quinientos puntos en su Palm).

La Bastion: ¡Mala la marica!

Sebastián: Dicen que el que tiene suerte en el juego…

Gustl: Yo no pretendo tener suerte en el amor, ya la tengo, quiero tener eyecandy en Uropa, y si es posible, también degustar…

La Bastion: ¡Una prostituta!

Sebastián: ¡Ay Mannette! Qué poco glamour tienen tus frases moriacasanescas…

Gustl: Yo mezlco ahora, cortás vos Sebastián Arnoux… (mezcla y le dice a Sebastián von Schloss) dale el mazo a Sebastián Arnoux para que corte (Sebastián von Schloss le alcanza el mazo a la Bastion, éste corta, se lo da a Sebastián von Schloss y éste se lo da a Gustl) Basti, dale siete cartas a Sebastián Arnoux (Gustl reparte siete cartas para cada uno, le va dando una a Sebastián von Schloss para que este dé una a la Bastion, se quede con una él, y Gustl se queda a su vez con una al final, así hasta llegar a siete)

Sebastián: Bueno, ahora es una pierna y una escalera… (acomodan el juego) mmm… “C’est interessant!” (La Bastion tira una carta) ¡Minusválida mental!

La Bastion: ¿Eh?

Sebastián: ¡No me tires eso! Me arruina el juego…

La Bastion: ¡Me alegro! (cambiando de tema) ¡Cómo odio los aviones! Son incómodos, uno se marea, y cuando llegás a donde vas, siempre hay que cambiar el reloj y es otra época del año y el clima es diferente…

Sebastián: (atento al juego) Esta la gano, ya es un hecho que gané…

Gustl: ¡Mostrá!

Sebastián: No, todavía no tengo el juego…

Gustl: Bueno, entonces descartate de alguna que no te sirva…

Sebastián: ¡Es que me sirven todas!

Gustl: Me importa un carajo, descartate igual… (Sebastián se descarta de un siete de corazones) ¡Uy, justo la que me hacía falta a mí! Acá tienen pierna de jotas, y escalera de corazones sin comodines… mmm tatatatatatá: mil doscientos cincuenta puntos, por haberme ido, más el puntaje, más no tener comodines, más los quinientos de la primera mano, son mil setecientos cincuenta puntos, ustedes dos están en cero, ahora te toca mezclar a vos Sebastián Arnoux, y Basti corta…

(Suena una campanilla, y por altavoz se oye una voz aflautada hablando en un castellano muy gangoso y nasal “¡Buenos días, señores pasajeros! Les habla el comandante, Alexandre Duval, en nombre de Air France y de la alianza SkyTeam, les doy la bienvenida al vuelo 5277 con destino a París, esta aeronave es un Boeing 777-300ER, el vuelo saldrá a las 11:45 am del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, Ministro Pistarini, y la duración estimada será de doce horas y media, ante cualquier inconveniente, dirigirse al personal de abordo, que tengan ustedes un buen viaje” el capitán repite el mismo discurso en francés, y en inglés, el avión sale de la base y carretea hacia la pista mientras una voz femenina por alto parlante, recuerda a los pasajeros que deben permanecer sentados con los asientos derechos y los cinturones de seguridad ajustados hasta que la señal lo indique, así mismo no está permitido usar celulares ni aparatos electrónicos hasta que se indique y no está permitido fumar hasta haber bajado del avión, al mismo tiempo que en las pantallitas de plasma que hay delante de los asientos, se les muestra a los pasajeros cómo usar la máscara de oxígeno en caso de que sea necesario, el tobogán-balsa, y cómo evacuar el avión en caso de emergencia. Sebastián Arnoux, Sebastián von Schloss y Gustl, ya guardaron los naipes y plegaron las mesitas en los asientos de adelante, enderezaron sus asientos y se abrocharon los cinturones de seguridad, se oye por altavoz: “estamos próximos al despegue” El avión se posiciona en la pista, Gustl hace la Señal de la Cruz y reza interiormente “Padre Nuestro”, “Ave María”, y “Gloria”, se oyen las turbinas acelerando, y el avión empieza a carretear cada vez más fuerte por la pista hasta que el enorme cigarro de acero de cientos de toneladas levanta vuelo y en pocos segundos, se puede divisar fácilmente la Capital Federal y los alrededores, el Río de la Plata, hasta que llegan a tener tal altura que se encuentran atravesando las nubes y así hasta que la señal informa a los pasajeros que pueden desabrochar sus cinturones de seguridad, reclinar y abandonar sus asientos y encender algunos aparatos electrónicos)

Sebastian: (vuelve a abrir la mesita y apoya su notebook, que la enciende) A ver… Ya tenemos el itinerario, acá hay un mapa de Europa, llegamos a París, donde vamos a estar diez días, nos hospedamos en el Hostel Jules Ferry, que queda a cinco minutos de La Concorde, de ahí salimos en tren a Bélgica, primero Bruselas, tres días, Brujas, dos días, Amberes, dos días, luego Holanda, vamos a Utrecht a visitar a nuestras amigas holandesas, cinco días en Utrecht, de ahí a Rotterdam, tres días, Amsterdam, diez días, de ahí tren a Hamburg, cinco días, de ahí a Luxemburgo, nos quedamos cuatro días en mi casa, y de ahí un charter a Charles De Gaulle, y de vuelta a Buenos Aires.

(se acercan dos azafatas con un carrito)

Azafata: (A Gustl) ¿Qué desea tomar señor?

Gustl: Cerveza, por favor (la azafata le alcanza una lata de Grolsch y un vaso)

Azafata: (A Sebastián von Schloss) ¿Usted, señor?

Sebastián: Cabernet Sauvignon, y un vaso de agua mineral bitte… (Le alcanza una botellita individual de vino de Burdeos y llena un vaso con Evian)

Azafata: (A la Bastion) ¿Usted, señor?

La Bastion: Coca Cola Zero por favor… (La azafata le sirve un vaso con Coca Cola Zero)

Azafata: (A Gustl) ¿Carne o pollo?

Gustl: Pollo… (La azafata le alcanza una bandejita con una media pechuga en un colchón de hongos y cebolla con una salsa bechamel y papas noisette, un pancito redondo y una tartita de frutos rojos)

Azafata: (A Sebastián von Scholss) ¿Carne o pollo?

Sebastián: Carne… (Le alcanza una bandejita con dos medallones de lomo con una salsa oscura y espinaca a la crema, el pancito redondo y una tartita Marquis de chocolate)

Azafata: (A la Bastion) ¿Carne o pollo?

La Bastion: Pollo… (Le da la misma bandejita que le dio a Gustl, y sigue repartiendo las bandejas de comida, los tres muchachos empiezan a comer) Nos dan re posquito, y está recalentado…

Gustl: Y eso que de las que vuelan a Europa, podría decirse que Air France es la mejor…

Sebastián: Yo hago de cuenta que estoy comiendo en un restaurant de La Cité, frente a Notre Dame…

Gustl: Mirando los chongos galos…

Sebastián: (luego de beber un sorbo de vino) ¿Lo único que pensás es en los chongos? Parece que en lugar de pensar con la cabeza, pensaras con el culo…

Gustl: Miralo a Ottavio, tiene 97 y se pasó a media humanidad… la otra mitad eran mujeres… ¡Puta madre! ¡Estoy cagado de sed! Se me acabó la cerveza…

La Bastion: Yo soy hombre de un solo hombre…

Sebastián: ¡Claro! Tu novio es Alzaga de segundo apellido, vasco francés…

La Bastion: Vasco español.

Sebastián: ¡Se dice euskera!

Gustl: (comiendo lo último que queda del pollo) ¿Y vos cómo sabés?

Sebastián: ¡Ay nena! Mi mamá fue a colegio español para señoritas en Viena, de la Orden de San Ignacio de Loyola… que era de Euskadi…

Gustl: Bueno querida, te informo que euskera es el idioma vasco, el País Vasco español, se entiende que Navarra queda afuera, en vascuence se dice Euskadi… Aunque no sabría precisarte si el apellido Alzaga es de Navarra o de Euskadi…

Sebastián: “Herrgott im Himmel!”

Gustl: “Servus Mariae nunquam peribit! Et ave Maria, gratia plena!”

Sebastián: ¡Callate pelotuda!

La Bastion: ¿Qué les pasa locas?

Sebastián: (Les señala a un joven rubio de ojos celestes, incipiente vello facial rubio, delgado y esbelto, labios rosados, zapatillas beige, jean y remera color celeste pastel, que se levanta de su asiento, en la fila del medio, tres filas más adelante que ellos, y camina como desorientado, y de a ratos se detiene cerca de ellos tres) ¡Mirá lo que es! ¡La puta que vale la pena estar vivo! ¡Ya empezó el eyecandy! Antes de llegar a los hostels, y en un avión, en el cielo… ¡Cerca de Dios!

Gustl: ¡Callate MOMA! Hacé menos escándalo (lo mira) La verdad que el pibe está bárbaro, y mirá, está solo, se levanta, va de acá para allá se para cerca nuestro y se hace el boludo, seguro que es loka, y argentino…

Sebastián: Para mí es alemán, tiene pinta de alemán, se parece a mí, pero más flaco, chicas, A la mierda el viajecito de hostels, cuando llegamos a Charles De Gaulle, rento un charter a Luxemburgo y nos llevamos a esa belleza a mi casa, y ahí nos lo enfiestamos las tres durante un mes y medio…

La Bastion: ¡Qué putos que son! Sólo buscan pija, no saben lo que es estar enamorado, yo le soy fiel a mi novio, no hay otro hombre en el mundo para mí…

Sebastián: ¡Así no cogés nunca imbésila!

Gustl: Bueno, basta, no se peleen, ahora va a pasar la azafata a retirar las cosas de la comida, cuando haya orden en el avión: ¡Pegamos el batacazo!

Sebastián: ¡Forra! ¡Te lo querés quedar vos y no compartirlo! ¡Te conozco! ¡Toda tu vida fuiste una quitamachos!

Gustl: ¡No tarada! Al que le toca le toca…

Sebastián: ¡Yo canté prí!

La Bastion: Yo no participo…

Sebastián: ¡Quedate con tu gigolo venido a menos de San Isidro!

La Bastion: Cuack!

Sebastián: Ahí vienen las azafatas, tardan las mogólicas… hablemos en alemán así no nos entienden, ¡Franchutas del orto!

La Bastion: Yo no entiendo alemán, mami…

Sebastián: Sos poquita cosa Sebastián Arnoux, ni hablar alemán sabés, ¡Andate a La Horqueta con tu pitufo!

La Bastion: Que mide dos metros…

Sebastián: Y la tiene de doce centímetros…

La Bastion: Cuack!

Gustl: ¡Calmate nena, estás cebada! ¡Tomate un Rivotril!

Sebastián: Tenés razón Agustín, a ver, ¿Cómo era el Mantra budista?

Gustl: ¡No sé, yo soy católico!

(Las azafatas despejan la zona y a los cinco minutos el chico rubio se vuelve a levantar y se dirige a la parte trasera del avión y aminora su paso, al pasar por donde están los nuestros, Sebastián von Schloss, golpea a la Bastion y le dice que lo deje pasar a buscar la cámara de fotos)

Sebastián: (Al chico rubio) “Ich entschuldige mich! Kannst du…

Frédéric: (Con acento afrancesado) Eh, discúlpame, yo no hablo alemand…

Sebastián: ¿Español?

Frédéric: Un poquito (se ríe).

Gustl: (desde su asiento) ¿De dónde sos?

Frédéric: Bélgica.

Sebastián: (Con ímpetu y seguro de sí mismo) Vlaamse?

Frédéric: No, français…

La Bastion: Je parle pas français…

(Sebastián von Schloss y Gustl se miran estupefactos y miran a la Bastion llenos de odio)

Sebastián: Pero no se le entiende nada, porque él es de Suiza, y en Suiza hablan el francés que estaba de oferta…

Frédéric: ¡No! El francés de la Suisse est tres bien… Pero prefiero hablar castellano…

Gustl: ¡Eso lo hacemos muy bien los tres!

Sebastián: Sentate en mi asiento, no te quedes ahí parado…

Frédéric: No, no, así está bien…

Sebastián: ¿Cómo te llamás?

Frédéric: “fgredegrík”, en castellano es Fedeguico…

Sebastián: Ah, tres bien! Je m’apelle Frédéric Sebástien; “Friedrich Sebastian”, je suis allemand… Mon ami Augustin est austrichien et hongrois…

Frédéric: ¡Muy bien! (a la Bastion) ¿Y vos?

La Bastion: Yo soy de Argentina, mis abuelos son de Suiza y de Irlanda.

Frédéric: Tres bien! Yo apasionado par l’Irlanda, e la Suisse est encore une grande nation… (pausa) Al lado de mí hay un asiento vacío, cuando vos quieras podés venir a sentarte comigo… ¿Cuál es tu nombre?

La Bastion: Sebastián.

Frédéric: Es muy bonito nombre!

Sebastián: Yo me llamo igual…

Frédéric: Sí, ya me lo habías dicho. Bueno ¿Quieres venir al asiento que está al lado de mí?

La Bastion: Bueno, voy un rato, vuelvo después chicos, kisses!

(se van)

Sebastián: ¿Vos viste eso?

Gustl: Sí que lo ví, no soy ciego…

Sebastián: ¡Bastion hija de una gran puta! Haciéndose la mosquita muerta, mirá, se fue con el belga, y en cualquier momento, saborea la “velga”...

(Una violentísima turbulencia sacude al avión, Gustl y Sebastián von Schloss se toman de la mano y rezan sottovoce)

Sebastián y Gustl: (al unísono) Salve, Regina, Mater misericordiae, vita dulcedo, et spes nostra, salve. Ad te clamamus, exsules filii Hevae, ad te suspiramus, gementes et flentes, in hac lacrimarum valle. Eia, ergo, advocata nostra, illos tuos
misericordes oculos ad nos converte; et lesum, benedictum fructum ventris tui,
nobis post hoc exilium ostende. O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria. Amen!

(Las azafatas sirven el desayuno, y finalmente llegan al aeropuerto Charles de Gaulle, la Bastion vuelve con Sebastián y Gustl)

Sebastián: ¿Y Frédéric?

Gustl: Eso, ¿Qué pasó con el pendejo?

La Bastion: Ah, sí, es re copado, tiene veintiún años y ya se recibió de periodista, habla francés, inglés español y chino, re limamos hablando, se me pasó volando el viaje…

Sebastián: Bueno, decile que venga…

La Bastion: No, ya se fue, estaba apurado, perdía la conexión a Bruselas.

Gustl: ¿Pero no sabés dónde vive en Bruselas?

La Bastion: No, no le pregunté…

Sebastián: ¿Y su apellido? ¿Algún dato para ubicarlo?

La Bastion: No, rien de rien… Ah, Gustl, tenemos que terminar el partido de carioca, a ver si te logro sacar del puesto de invicto…


Finis operis.

Manuel Lamas, Buenos Aires, 21 de marzo de 2009