jueves, 19 de julio de 2007

Il tenero momento


Viernes, 20 de julio de 2007 a las 00:30 hs; Sebastián está en la casa de la princesa de Posen escuchando una y otra vez el aria "Il tenero momento", de la ópera Lucio Silla, interpretada por su madre en 1975, con el padre de Agustín a la batuta con la orquesta del Mozarteum de Salzburgo... Llama a Gustl:


- Hola...


- Hola Agustín!


- Cómo te va?


- Feliz día!


- Ay, gracias!


- Cómo te va?


- Bien, vos?


- Bien; me compré el Tristan de Barenboim y Ponnelle...


- Ah, lo conseguiste...


- Sí... ¿Qué vas a hacer hoy?


- No sé, mañana vamos a Downtown Matías...


- Sí, pero a la una de la tarde, no podés venir a las once a casa?


- mmm, no sé; supongo que voy a estar durmiendo...


- Pero no soy tu mejor amigo?


- Sí; pero hoy me iba a ver con mariano y no vino, así que quiero salir y reventar la noche...


- Vení a mi casa; yo también estoy frustrada; la clavecinista me eliminó del Messenger...


- Qué puta!


- Que se vaya a cagar; yo tenía los contactos para que fuera un Minkowski; pero parece que prefiere quedarse en el Rojas por el resto de su vida...


- Igual, con esa cara de chupapijas...


- En fin...


- Yo en un rato me voy...


- A dónde?


- No sé, por ahí; quiero pasarme a media humanidad...


- Y la otra mitad son mujeres... Cómo es que tiraste la chancleta de tal forma? Estás hecha una golfa de puerto; cuando estábamos en la secundaria eras una carmelita descalza...


- Es que vos no sabés lo que es estar caliente Sebastián...


- Para que te des una idea; una vez, cuando mi papá todavía vivía, yo tenía 16 años... salimos de su casa en Recoleta en el auto y yo veo pasar un chongo de unos 20 años con la novia; íbamos a San Isidro; yo estaba como el gordo Porcel haciendo la Tota... Cuando el auto llega a Libertador y Corrientes, en olivos, le digo a mi papá; "me siento mal; quiero volverme a casa", mi papá me preguntó "Pero sebastián ¿qué te pasa?"; "No es nada, hace mucho calor y estoy mareado"; le dije... Me bajé del auto y me tomé un taxi, llegué a la casa de Recoleta y me encerré en mi cuarto; y ahí nomás tuve cinco orgasmos, con intervalos de media hora entre cada uno... Pero, con la edad ese desenfreno hormonal cesó... -Gustl se ríe... -A vos nunca te pasó algo así?


- Sí sí...


- jaja, puta!


- Ahora con esto que me contaste estoy más caliente todavía! Ya mismo me peino y salgo...


- Vas a venir mañana a las once?


- No sé...


- ¿Alguien te llamó antes que yo para el día del amigo?


- Naturalmente no!


- ¿Entonces que es más importante; tu mejor amigo, o la calentura?


- La calentura... - baja la voz - Si me hacen doble penetración, mañana le digo a Elisabeth que me despierte a las diez, y a las once estoy ahí...


- Sos una puta relajada!


- jajajajajajajajaja


- jajajajajajajajajaja; che, ya te lo hicieron?


- Qué cosa?


- Eso!


- No! Quiero probar...


- Qué puta de mierda que sos! bueno lindo... Te veo mañana a las once...


- Y me vas a ver con una sonrisa de oreja a oreja!


- Y traete el almohadoncito inflable!


- oka! Nos vemos!


- Chau chau!


- Beso... - Sebastián escucha una vez más "Il tenero momento" y se va a dormir; al día siguiente, se levanta a las ocho de la mañana; desayuna liviano y va para el teatro de la casa; se viste con una copia de un traje de joven patricio romano "a la usanza del siglo XVIII; con peluca blanca y encajes...", una gran capa, botas y una espada, diseñado por Jean-Pierre Ponnelle para su madre, cuando cantó el rol de Cecilio, en Salzburgo; el escenario, es una reposición del que se usó en la ópera de Zürich, para L'incotonazione di Poppea; también de Ponnelle; no hay orquesta, un gran equipo reproduce el LP del Lucio Silla de Friedrich von Reichenau; Sebastián ensaya cantar sobre la voz de su madre cinco veces el aria completa, y se queda parado en el centro del escenario esperando; a las once llega Agustín, muy elegantemente vestido y se sienta justo en frente al escenario; están ellos dos solos; Sebastián, vestido de joven patricio romano, canta el aria para castrato, que otrora hubiera cantado su mamá... El senador proscrito Cecilio, llega Roma con la ayuda de su amigo Lucio Cinna; y planea enfrentarse al tirano Sila; en un momento, se queda solo y canta a su amada esposa Giunia "Il tenero momento, premio di tanto amore"... Sebastián con su hermoso traje, mira a Gustl a los ojos y con gran sentimiento mueve los labios y canta:


"Il tenero momento

Premio di tanto amore

Già mi dipinge il core

Fra i dolci suoi pensier.


E qual sarà il contento,

Ch'al fianco suo m'aspetta,

Se tanto ora m'alletta

L'idea del mio piacer?"


Al terminar el aria, se acerca a Gustl, lo toma de las manos y le dice: "este es mi regalo por el día del amigo; para vos; mi mejor amigo en todo el mundo; desde que te conocí y por toda la eternidad" - Gustl lo mira tiernamente y le dice:


- Gracias por un regalo tan hermoso amado príncipe! Supiste elegir el aria más hermosa...


- Me acuerdo que era tu aria favorita cuando éramoso chicos; además canta mi mamá y dirige tu papá; en Salzburgo; espero que esto te haga acordar a Austria...


- Mucho! - dice sonriendo...


- Estuvo mejor que la doble penetración?


- jaja, yo de esas cosas no hablo! - Sebastián abraza a Agustín y le da un beso en la mejilla y los dos se van de la sala.









Augustin von Reichenau, barón de Gauensdorf y conde de Ferenczy; Buenos Aires, viernes 20 de julio de 2007. dedicado a Sebastian von Schloss, príncipe de Posen, gran duque de Luxemburgo y de Lituania y duque de Sajonia y de Varsovia, en el día del amigo...


miércoles, 18 de julio de 2007

Preparativos para el día del amigo


Una mañana de invierno en la casa de la princesa de Posen; en el living de la casa están Sebastián, Agustín, Harald, Federico Hagen, Catalina D'Argenteau y María Poniatowski; están viendo L'incoronazione di Poppea en DVD y comiendo papas fritas con mayonesa y tomando Coca Cola.


- Estoy con angustia oral; me voy a bajar dos paquetes de Mckain con mayonesa... -Dice Sebastián...


- Te vas a poner gorda y nadie te va a querer tocar - Dice Agustín...


- No me importa; yo pago...


- Chicas chicas! - Dice Federico - Qué tal la ópera de ayer?


- Bien, muy bien! en conjunto un nueve... - Dice Sebastián...


- En especial por el clavecinista... - Dioce Catalina guiñándole el ojo a Sebastián...


- Sí, la verdad, que puto lindo! Y muy talentoso; seguramente va a triunfar...


- Mein Gott! -Dice Gustl - Qué mal gusto! tenía una pinta de demacrado, encima era muy amanerado...


- Ay! se puso celoso... - Dice Harald.


- Callate pelotudo! - Dice Sebastián a Agustín - Se parecía bastante a vos... - Hace una pausa... - La pelotuda de la Argerich dijo que tiene pinta de sidoso... Hoy es el cumpleaños de la Argerich.


- Vas a llamarla? - Pregunta Gustl.


- A esa culo estrecho? Ni en pedo! Que se joda poor andar diciendo boludeces...


- De tu chongo - Acota Agustín... - jaja Si es que se lo puede llamar así...


- Callate, pasiva recalcitrante! Estás envidiosa!


- Hm! Puedo tener al macho que quiera; no te necesito...


- Mirá austro-húngaro barato; si no tuvieran tres pesos en tu familia; serías un taxi boy o un modelo porno gay; así que respetame...


- Por favor! Compostura! - Dice María - Agustín, vos sos el que escribe estas historias; no podés hacer cosas tan chabacanas...


- No señora! - Dice Agustín - La gente pretende que yo sea un "puto digno" y escriba "con altura"; yo escribo como loka reventada, tal como me lo enseñaron la vida y Sebastián von Schloss...


- Lo que querré a todo este homosexualaje; para juntarme con tres putos relajados y dos tortas comoo ustedes cinco... - Dice Federico...


- mmm No te vengas a hacer la macha; que en la primera de cambioo, mirás al socotroco con cariño... - Dice Sebastián - Además; la D'Argenteau es bizcochuelo...


- Eso! Soy torta a medias; me gustan las dos cosas... - Dice Catalina.


- Nena! eso no es motivo de orgullo - Dice Sebastián - Hacerte la bisexuala, sos una torta reprimida; me vas a negar que lo que más te gusta es chupar concha? Parecés la loka pasiva culoo abierto de la Reichenau, cuando tenía 14, 15 años...


- Eyeyeyeyey! - Dicer Agustín - Que yo era reprimida, pero nunca dije que era bisexual.


- Decías que eras asexual, que no te lo creía ni Magoya...


- Bueno, eso y me confesaba tres veces por semana, iba a Misa todos los días y hacía ayunos y penitencia.


- Bueno - Dice Sebastián - cállense la boca; homosexuales chaqueñas talón rajado, decimomundistas; para el día del amigo vamos a Doowntwon matías...


- Somos putos - Dice Harald!


- Es verdad - Dice Agustín - Vamos a un lugar más queer...


- Somos tres putos, dos tortas y una cosa híbrida; y ya me tienen podrido los lugares queer; son decadentes; todo el mundo gay es decadente! Son un desastre; me dan vergüenza; cada vez más patéticas están las lokas! Hacen fiestas sin clase; se supone que somos una raza superior, y deberíamos ser ejemploo de refinamiento y buen gusto; y somos peores que los chongos que nos cogen por un pancho y una coca...


- Ahora estás homofóbica! - Dice Gustl.


- Todo lo contrario! Si hay algo que no soy es homofóbico; es que ya me hartan estas mariconas tilingas tercermundistas.


- Qué proponés hacer? - pregunta Federico... - Matarlos a todos?


- No! reeducarlos...


- A la fuerza?


- Por las razón o poor la fuerza, como dicen en Chile; reeducarloso, para que seamos una mejor sociedad; donde los putos no sientan culpa por ser putos y no piensen que van a ser condenados; las lokas viejas bueno, son de otra época; pero me revienta ver mariquiotas veiteañeras tan pelotudas y a la vez retrógradas...


- Tenés razón! - Dice Agustín - Pero justamente por eso... Por qué vamos a Downtown Matias que es un lugar paki? Vamos a Filo...


- Nah! Estamos en Belgrano y no me quiero mover de acá, soy una culo aplastado...


- Cuando estás en Recoleta también vas al Downtown Matías...


- Por lo que te dije; el ambiente gay me cansó...


- Camos al Downtown - interrumpe María - es lugar bien de torta!


- Así se habla Maria Poniatowska! - dice Sebastián - Vos sí so torta como Dios manda, no como la otra mamarracha... bisexuala, por el amor de Dios! ... A prpósito Gustl; me encanta que te desacartones y publiques algo tan políticamente incorrecto...


- Gracias alteza!


- A Monteverdi nadie le lleva el apunte - dice María - poné la ópera del principio...









Augustin von Reichenau, barón de Gauensdorf y conde de Ferenczy. Buenos Aires, 18 de julio de 2007.

viernes, 29 de junio de 2007

La dignidad gay según el príncipe de Posen


Es de noche, Sebastián llega a su casa y llama a Agustín; quedan en verse en veinte minutos en la casa de la princesa de Posen. Llega Gustl...


-¿Cómo estuvo el Onegin? -pregunta Gustl.


- Regular - contesta Bastien.


- ¿Y tu amiga?


- Ah, divina! Siempre tan sufrida... anhelando un pasado glorioso y una vida con mayores inquietudes de la que le dan su marido y sus hijos...


- ¿Cual es la gracia de invitar a una cuarentona frustrada en su matrimonio, a ver una ópera, a comer a Edelweiss, a dar un paseo en auto y después dejarla en su casa?


- Frau Kuen aprecia el arte arte en la misma forma que yo, eso me complace...


- Yo lo aprecio más que Frau Kuen!


- Ir con vos al Colón a ver una ópera rusa no es nada innovador; todos los curiosos deben preguntarse qué hace el príncipe de Posen, un adolescente, rico, noble, hermoso, que puede tener todo lo que desea, con una persona como Frau Kuen...


- Vos ya no sos un adolescente...


- Eso es muy relativo, la cuestión es que me divierte hacer ilusionar a una cuarentona frustrada en su matrimonio, llevarla a la ópera, a comer, a pasear, y después, dejarla en la puerta de su casa, devolvérsela a su marido, dejarla con las ganas... Vos qué hiciste hoy?


- Leí para la Uni y escuché el Entführung de Fricsay...


- Cual es tu versión favorita del Entführung?


- Me gustan varias, pero te diría que la que más me cuaja es la de Fricsay... La tuya?


- Tengo dos favoritas; la de Fricsay y la de Krips...


- Ah sí! La de Josef Krips también es excelente versión...


- La de Jochum tiene a Wunderlich, que es sin duda el mejor belmonte, pero el resto del reparto no vale nada... A propósito... Cómo vas con las arias de Belmonte?


- Tu mamá dice que estoy bastante bien, yo me siento algo metálico...


- La última vez que te escuché, me gustó como lo hiciste, quien dice, llegues a ser el Wunderlich del siglo XXI...


- Espero al menos no morir tan joven... mejor el Nicolai Gedda del siglo XXI...


- Practicaste también el Kuda kuda?


- Sí, me sale relativamente bien en alemán, pero cuando intento cantarlo en ruso, voy para atrás...


- Mi mamá puede ayudarte con eso; ella aprendió ruso a la perfección, se podría decir que lo habla como una nativa... Querés tomar algo?


- No gracias.


- oka


- Mirá lo que encontré hoy; te lo leo: "Si te dicen que una pareja homosexual es igual a una heterosexual, diles que la naturaleza solo otorgó el don de la procreación a la unión de la mujer y el hombre. Y si te dicen que el matrimonio heterosexual no es perfecto (remarca de todos modos la redundancia de esta expresión) diles que la pareja homosexual lo es menos. Aprende a diferenciar siempre al individuo homosexual que debe ser respetado y al activismo gay como conciencia de minoría que puede sentirse discriminada, lo que es admisible, de la ideología y partidismo político igualitarista gay, (de lo que participan también heterosexuales) que sí es pernicioso para la sociedad...


- Si fueras una duquesa von no sé cuánto viuda de von no sé qué en 1900 y te dieran para elegir para vivir entre Viena y Budapest; cual de las dos elegirías?


- París.


- Viena o Budapest!


- Budapest.


- E irías a la ópera con tu señorita de compañía; Ilona Karpaty... Y a jugar al bridge con la princesa Esterházy y la condesa Ferencsy...


- Pero me mudaría a París, o a un chateau en el Loire a la primera oportunidad...


- Boluda! podrías liarte con el hijo de 17 años de la marquesa Andrassy y con su palafrenero Laszlo... Después de la I Guerra Mundial, podrías mudarte a la Ile de Saint Louis... Pero hasta 1918, podrías ir a ver a Maria von Stadler cantar el Exultate Jubilate con un latín "centro-oriental" en la capilla de los Drakossy...


- Te sigo leyendo: "Yo no soy maricón. Yo me cojo a los maricones. Para que no me dé SIDA, acabo afuera". Ariel sonríe orgulloso, convencido con la lógica de su razonamiento. Entrevistado en el centro cerca del edificio Libertador, el joven soldado acepta que sabe usar un condón, pero que prefiere no usarlo; "si el Ejército te forma un carácter fuerte, de temple, nada de debilidades"; "de vez en cuando, cuando ando caliente y no tengo concha disponible, acepto irme con gays que son pasivos y, además de pasarla bien, ya sabes, sexualmente, se ponen generosos con la guita y el desayuno". "Me cayó tan bien ese gesto que le di la mejor leche de mi vida lo cogí como tres veces y al otro día me dio el desayuno, diciéndome que se rompe el culo por nosotros que somos la patria". "-Pero tiene en claro que a mi me gustan las mujeres, que besos no hay - no me gusta besar hombres- y que cuando vuelva a Neuquén me voy a casar y tener hijos con mi novia que esta allá y no la dejan viajar a Buenos Aires, ojalá salga mi destino en Neuquén -ruega-".


- Dejá de contarme boludeces de putos traumados de la época de María Castaña! Estoy escuchando el Alleluja del exultate Jubilate de Mozart por Maria Stader, dirigido por Ferenc Fricsay...


- "en esos encuentros, muchos varones re-experimentan sus cuerpos eróticamente, resignifican los términos de identificación sexual, se atreven a experimentar roles y placeres en aparente contradicción con los modelos de género dominantes; significan su sexualidad bajo esquemas culturales no estigmatizantes como la amistad, la aventura masculina o la libertad. Enmarcan sus encuentros sexuales como re...


- Basta!


- Es de ahora tonta!


- Bueno, me ponen nerviosa. Yo soy una marica pro -no del pro!-. No me van esas retrógradas onda Ennis del Mar... Yo hasta para recrear el mundo de las lokas sufridas y vapuleadas de la época de Matusalén, que vivían todo a escondidas, tengo nivel...


- Estoy convencida de que no lo tenés, sos una baldosa, pero a ver...


- Por ejemplo, recién acabaron mis oraciones nocturnas -El Exultate Jubilate completo- y ahora puse la escena de la carta de Tatjana del Yevgeny Onegin de Tchaikovsky, con su fervor romántico y visceral eslavo oriental que ilustra como nada ni nadie la opresión de un invertido en una sociedad represiva y retrógrada... Y lo hago de la manera más sublime. Una inocente adolescente de la aristocracia rural rusa de principios de siglo XIX, locamente enamorada de un joven terrateniente que la rechaza, ella sufre, él quiere decir algo, pero ...está prohibido... Y ahí viene el drama ruso... El drama que vi esta noche con Frau Kuen... Eso es nivel!


- Sos un pasquinete!


- No las historias de esas marikonas decimomundistas que me contás vos que hacen el ridículo en el 2007...


-Y vos cuándo lo hacés; en el 1759?


- Yo le digo a Dios y a María Santísima que soy puto y me la como y si voy a la hoguera, primero lanzo un anatema al Creador por haber repudiado su creación... Nena! Voy a actualizar mi blog que estoy inspirada...


- Sí nena, publicá algo decente o al menos cómico, yo voy a comer algo, estoy angustiada...






Augustin von Reichenau, barón de Gauensdorf y conde de Ferenczy.

Buenos Aires, 30 de junio de 2007.


jueves, 21 de junio de 2007

Yo Tristan?


Y el tiempo pasó; y la hermosa dicha de aquellos años de mi adolescencia; que lindos paisajes en cuadros galantes daban vida a música de Mozart; el reconocimiento, los honores, la vida despreocupada... ¿Era yo feliz? Muchos tenían enormes expectaticvas puestas en mí y yo no podía defraudarlos... El tiempo pasó y por circunstancias accidentales me adentré en el mundo del romanticismoo alemán; encontré una nueva patria y un nuevo idioma; ya no eran las melodías austeras y joviales de Mozart las que me reconfortaban; sino grandes orquestas de más de cien músicos, voces enormes; la revolución wagneriana; la idea de la redención por medio del amoor de una mujer... ¿Una mujer? La filosofía de Shopenhauer; Tannhäuser, Lohengrin y Parsifal y la vuelta al cristianismo; y la vuelta también a la zona norte.

Hubo una obra que fue paradigmática; Tristan und Isolde; la piedra angular de la música moderna; la toma de la bastilla de la revolución musical del siglo XIX; y la idea de "arte total"; amor, noche, muerte, una misma cosa; Yo conocí tres chicos a los que amé ¿los amé? en mi vehemencia adolescente creí amarlos y sufrí; fue aquí cuando nació el príncipe de Posen; conocí en profundidad a la que sería su abuela...

Finalmente dije mi terrible verdad a mi mamá; este acto que para tantos dicen que es indioferente; no lo fue para mí y no creo que lo sea para nadie; y no creo que lo sea para nadie. Conocí la vergüenza, me di cuenta que la excelencia académica no estaba tan al alcance de mi mano como yo creía y que ella no era una mujer que me iba a redimir, como Senta lo había hecho con el holandés; vinieron años de vaivenes, de sufrimientos y descubrimientos; y hoy descubro que mi vida es vacía; hasta la inspiración me abandona; no anhelo perfección; sólo mendigo un poco de amor; aunque sea por internet ¿Qué ofrezco yo a cambio? Buena pregunta! nada me sacía; cómo me parezco a vos Tomás Reining; sóloo que tu vida es algo más plena que la mía; En el oceano de sonidos que fluyen durante más de cuatro horas del Tristan de Wagner; donde el amor, la muerte y la noche son una misma cosa; hayaré algo? Wagner dijo que por no haber conocido nunca las delicias del amor, quería construir en honoor a él el más hermoso edificio que jamás pudiera exisitir; fue el Tristan. Yo amé esa frase en una época de mi vida Y ahora...

Sebastian von Schloss; gran duque de Luxemburgo y de Lituania, duque de Sajonia y de Varsovia, príncipe elector de Sajonia y príncipe de Posnania.

miércoles, 20 de junio de 2007

El nuevo milenio


Pieno di letizia era il mio cuore quando all'età di quindici anni cercava di trovare le più belle cose in questo mondo, nella musica, la pintura ed il teatro. Así puedo describirme cuando a npoco más de un mes de cumplir mis dieciseis años y en el lapso del cambio del milenio que conmocionba al mundo, yo me regodeaba en una belleza letárgica y llena de esperanza. Estaba yo en pleno fervor adolescente; tantas cosas me estimulaban; tantas debía ocultar o sublimar; el mundo de Mozart y del siglo XVIII; ese año había conocido en profundidad La flauta mágica; el rapto en el serrallo; Così fan tutte; Las bodas de Figaro; Don Giovanni; Idomeneo; Il Re Pastore, Bastián y Bastiana; Había visto el Così en el Colón. Mi abuela había vendido su casa de Olivos; ppero aún ibamos seguido al barrio a pasear y ver amigas de ella. Yo era entonces respetado por mis compañeros y el mejor alumno de mi colegio. Las pinturas de Watteau y fragonard recreaban el idilio dieciochesco de esos tiempos; acababa de conocer a la prusiana Elisabeth Schwarzkopf; a la neozelandesa Kiri Te Kanawa; a la sueca Anne Sofie von Otter; y a mi adorada Lucia Popp, cuyo origen ignoraba; cuanta alegría fue para mí, enterarme que venía de la Tscechsolowakei, Aquella tierra ajena a mí que yo tanto amaba. vagos recuerdos de aquella época gloriosa; de aquellos paseos por las cortadas de Olivos; por las calles de San Isidro; del Colón y de mis adquisiciones discográficas. Epoca de silencios, de ocultamientos; Luego vino todo lo demás; ahora me parezco bastante a Tomás Reining. No hay mucho más que contar...



Sebastian von Schloss; gran duque de Luxemburgo y de Lituania; duque de Sajonia y de Varsovia; príncipe de Posnania y príncipe elector de Sajonia.

jueves, 7 de junio de 2007

Divague


Cuando publicamos algo, aunque sea algo tan insigificante como una actualización del blog; buscamos de tal o cual modo, un trabajo "de calidad"; con esto me refiero a un trabajo que llegue positivamente a los demás, que sea original, inspirado, académico y por sobre todas las cosas, que sea "políticamente correcto". Muchos dirán; esta actualización es un divague y el que escribe "El príncipe de Posen" se volvió completamente loco, si no es que lo piensan ya. Bien; yo tengo un blog, y me siento obligado a publicar algo una vez cada tanto; bien reza el dicho "que las palabras que se vayan a pronunciar, valgan más que el silencio que van a romper"; en este caso podría ser "que los caracteres que se vana escribir, valgan más que los que podrían quedar vacíos en el cyberespacio"; pero no es una premisa que goce de mi máxima estima, si bien es cierto que publicar por publicar, cuando no hay inspiración, puede tener consecuencias bastante patéticas.
Ahora bien, se me acusó de superficial, monotemático, delirante, divagante, obesionado con el sexo y la homosexualidad, no académico, hedonista, relajado, vulgar, reiterativo y políticamente incorrecto; estas acusaciones la habrán pensado y expresado más de uno y también se me ocurrieron a mí; que vivo todo esto, no sin cierta dosis de culpa; no obstante, quiero remarcar que en mi opinión, mis mejores publicaciones, no fueron las más "polite"; sino las que mostraban los aspectos más chabacanos y vulgares del príncipe de Posen y su entorno; son en parte un deseo de ser como ellos, de ser yo el príncipe de Posen; claro está que escandalizará a mucha Doña Rosa y a mucho joven pacato, sea cual fuere su orientacióon sexual, diciendo; "¿qué necesidad hay de ser tan grosero?". La idea del príncipe de Posen es una sumatoria de fantasías que se remontan a mi adolescencia y se ven en sus "páginas" muchos personajes, desde el divertido Sebastian von Schloss y su amigo Augustin von Reichenau, sus amigos de la infancia, que son en verdad muy distintos a la pacatería con la que fueron presentados en "Sassa", como jóvenes que expiaban sus vicios mediante miles de virtudes. O el melancólico Tomás Reining; y hay en mí mucho de eso. Yo estoy desorientado; tengo mi vida sin resolver y tengo para resumir "muchos vicios"; pero intento redimirme mediante un mundo, el artístico, el de la ópera, que me da "una pequeña esperanza". A veces me gasto todo lo que tengo en óoperas o recorro toda la ciudad o varias ciudades y países en búsqueda de un disco o un DVD; pero eso dice algo...
Creo que ya no tengo que seguir escribiendo por hoy; esto no tiene forma ni es académico; pero cumple su función.


Friedrich Sebastian Wilhelm von Schloss-Hohenzollern; gran duque de Luxemburgo y de Lituania, duque de Sajonia-Meissen y de Varsovia, príncipe de Posnania y príncipe elector de Sajonia.

sábado, 19 de mayo de 2007

Prosa de una mañana otoñal


Yo te esperaba; te pedí que vinieras a mí; te ofrecí ir a verte; vos te escabulliste; me dijiste primero que sí; luego que ibas a pensarlo y luego desapareciste; y yo deseperé ¡Otra vez más! Esta historia no era nueva; llevaba años esperándote; pedí el apoyo y el consejo de mis amigos; y ellos me dieron la espalda ¡Otra vez más! Finalmente le pedí ayuda a la Virgen María y a la Divina Providencia; sabía que yo era indigno de gracia; pero mi insaciable alma, aún esperaba merced ¡Otra más! Tan grande era mi vehemencia; tan grande mi orgullo; finalmente; frente a un espejo; demacrado, pedí una gracia y prometí aceptar el "no"; me costaba que me dijeran que no. Me fui a la cama triste y melancólico; con la ayuda de dos psicofármacos; a un letargo vacío... Un amigo me había dicho que mañana sería otro día; cometí todas las torpezas posibles; aún así me acosté y me dormí; a eso de las tres de la mañana, me desperté y volví a la cama triste; finalmente a las siete y media me levanté; me vestí y fui a desayunar con mi mamá; una gran ansiedad ¡Otra vez más! se apoderó de mí, tomé un tecito luego del desayuno y salí de mi casa; en la puerta, muchas voces de distintas óperas, en su mayoría italianas, resonaban en mi cabeza; la noche anterior había escuchado fragmentos de Tristán e Isolda; aquella gigantesca que tanto me acompañó y me hizo sufrir; y también tantas alegrías me dio. De todas esas voces que oía; una que me penetró fue la primera frase de Desdémona en el Otelo de Verdi "mio superbo guerrier"; aún no sabía quien eras... Crucé la calle y caminé por el parque y una especie de recitado de declamaba en aria revoloteaba ahora por mi cabeza; el Ave Maria de Otelo; y se me ocurría de una gran Desdémona que yo había inventado; era la madre de un príncipe.

Mi caminar era uniforme y mi paso era veloz; llevaba gran prisa; no sentía nada a mi alrededor; no sabía hasta donde caminar; decidí hacer una caminata larga; de repente sentí un llamado; era el llamado de la Madre; de una madre alemana, una madre judía, la Madre de Dios; la Madre, Reina y Victoriosa tres veces Asmirable de Schönstatt; decidí que debía ir a darle una ofrenda a su santuario; sentí que ella me lo pedía; me había olvidado mi estampita con sus oraciones, pero ella me perdonaba, me decía que no era necesario; sólo me pedía un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria...

De repente miré a mi alrededor; era una mañana fría de otoño, con ojas amarillas y moribundas en los árboles; los porteros limpiaban las veredas con sus mangueras; los gatos callejeros volvían a sus guaridas; los pajaros cantaban y revoloteaban; al llegar al barrio que guardaba tantos inconfesables secretos, una gran alegría se apoderó de mí, observaba todo aquello con mucho placer; una sonrisa se dibujó en mi cara, mientras miraba las hermosas casas de aquel barrio; tú barrio ¿tú barrio? Sentía el aire frío en mi cara y estaba constipado; pero no me importaba, ni disminuía mi marcha; respiraba por la boca y tragaba bocanadas de aire frío. No sentía frío; sentía alegría y gatitud; se me ocurrieron muchas cosas para pedirle a la Virgen; muchas intenciones. La inspiración llegó a mí; inspiración para escribir algo ¿Una poesía? No; no manejaba la rima ni el soneto; sería una prosa; no sería una buena prosa; no tengo gran formación; pero quería hacerla igual; seguía caminando y admiraba las casas de estilo anglosajón, que habían sido testigo de mi gloria pasada; pero yo caminaba; llegué a aquella calle que yo le había dado el título de princesa y reina; tranquila, solemne, misteriosa, hermosa, con sus enormes árboles y sus mansiones; la inspiración era cada vez mayor.

Decidí darle mis respetos a San Patricio; caminé hasta donde Dios; la virgen y los santos lo pedían , pero quería caminar un poco más, y fui hasta un convento, allí hice la señal de la cruz ante las consagradas a Nuestro Señor; seguí caminando y ¡Una vez más! me reconocí pecador; supe que iba a seguir pecando; pero Dios me perdonaba; porque Dios no pretende que seamos perfectos, sólo pretende que tengamos fe en él nos arrepentamos de nuestros pecados; esta visión se acerca más a la protestante que a la católica; por lo que decidí mostrar una señal de respeto al pasar ante una iglesia evangélica luterana; también me di cuenta de que el hombre es un ser religioso; siempre lo fue; desde sus orígenes; son muy pocos, si es que existen, los que pueden pasar toda su vida sin Dios. Llegué a San Patricio, hice la Señal de la Cruz y contemplé su austera y solemne belleza. Seguí caminando y pasé por la iglesia protestante, también ante ella hice la señal de la cruz; todos somos cristianos a fin de cuentas. Crucé la calle y me vino a la mente la frase "Dios ve en nuestros corazones, él es quien debe juzgarnos" Y yo un simple pecador, me sentía redimido; sentía que había aceptado el "no"; con gran alegría llegué a Schönstatt; aquel santuario de aquella gran madre alemana, la Madre de Dios; durante mi caminata había pensado muchas intenciones; por lo que sabía que mi estancia en el santuario sería corta; fui a la fuente, y mojé mis dedos con agua, entré a la capilla, me arrodillé ante la imagen de la Virgen rodeada de una leyenda que decía "Servus Mariae nunquam perihit"; recé Padre Nuestro, Ave María y Gloria y mis intenciones fueron breves; salí de la capilla y fui a la fuente a mojar mis dedos para sentir el agua; pero no estaba fría; su temperatura era agradable; un gorrión revoloteó delante de la capilla, finalmente salí del santuario y caminé; entonces supe que la Santa Madre de Dios, la Virgen María, alemana, judía o argentina, mi propia madre; se había apiadado de mí y había intercedido ante Dios; recordé entonces dos frases; una de ellas era "perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden" Yo era perdonado por mis pecados y torpezas y debía perdonar a todos, a los amigos que me dieron la espalda; también recordé la frase de la oración que decía "Cuanto soy y cuanto tengo te lo entrego como un regalo de amor a la fuente santa de gracias, que desde el Santuario brota cristalina para penetrar el alma de quienes a Schönstatt fan dado su corazón".

Llegué a la calle reina y princesa, la obsevé elegante y hermosa, y al irme a modo de piropo le dije "Meine Fürstin; meine Königin"; llegué a una esquina con semáforo y crucé, pero de repente me di cuenta de la presencia de Apolo; que me había encandilado y casi pierdo mi oportunidad de cruzar; Apolo; el dios griego de la luz, de la belleza y la bondad; aquél que se parece tanto a nuestro Señor Jesucristo; una vez un profesor mío, hizo una analogía entre esta deidad grecolatina y Cristo. Ambos son bondad, son belleza; yo te veía delante mío, sabía que no podría alcanzarte; corrí un poco; pero vos te escondías entre los árboles; son pocos los que puedejn mirarte sin encandilarse. Yo te miraba y no me encandilaba; me sentía amado; antes había sido la Madre de Dios quien me había inspirado; ahora me inspiraba Apolo; pensé en mi adolescencia, en la adolescencia; en Apolo y Jacinto; y decidí escuchar el "Apollo et Hyacinthus" de Mozart mientras escribía mi prosa; el Apolo y Jacinto; un deber escolar del adolescente Mozart para el Gymnasium ¡Cómo me gusta cómo suena esa palabra con la Ypsilon! Supe que mi prosa sería muy linda; y quise crearla; supe que debía tener paciencia y aún cuando las circunstancias fuesen adversas, poner la otra mejilla; ¿acaso no fueron adversas las circunstancias en las que fueron escritas el Quijote? Seguí caminando con Apoolo delante mío, él iluminaba mi cara; de repente vi unos cuantos judíos que ibal al templo el sábado a la mañana; lamenté no saber más sobre judaísmo; a lo mejor me hubiesem ayudado. Vi en lo alto la cruz en la que había muerto Nuestro Señor e incliné mi cabeza; pasé por la Inmaculada; grandiosa y solemne, hice la senal de la cruz; de repente Apolo desapareció; supe que lo vería sólo esporádicamente; luego me crucé de vereda y no vo más a Apolo; alquien sabrá quien es Apolo y que no es uno solo.

Llegué finalmente al parque del principio y volví a ver a Apolo; y vi la esquina en la que vino a mi cabeza el Ave Maria de Otelo; creí que ahí terminaba la inspiración; y entonces recordé la frase inicial de Desdémona; "mio superbo guerrier" y supe que la inspiración estuvo siembre adentro mío y quien era el soberbio guerrero; creo que ya lo sé; pero aún no lo puedo decir con certeza; Tenía muchas ganas de que nacieras; para ofrecerte como regalo de amor; me refiero a la prosa; creía que la prosa era como un no nato pidiendo nacer; ella sería muy hermosa, a pesar de no ser académica. Y cuánta paciencia me haría falta; Dios dirá...




Augustin von Reichenau, barón de Gauensdorf y conde de Ferenczy, Buenos Aires, 19 de mayo de 2007.